LOS JOOLA DE CASAMANCE Y El REINO DE OUSSOUYE

“A menudo los conocedores del bosque desvelan las rutas que nunca se extinguieron”

 (Proyecto Documental Oussouye)[1]

El Reino de Oussouye está en el suroeste de Senegal, cerca de la costa atlántica y de la frontera con Guinea-Bissau. El departamento senegalés de Oussouye, forma parte de la región de Ziguinchor, que se extiende más hacia el interior. Esta zona es la históricamente conocida como Casamance, o más concretamente –si nos referimos Oussouye- la Basse-Casamance. Pese a hablar de “Reino de Oussouye”, debemos tener en cuenta que éste, abarca mucho más territorio que el comprendido bajo el departamento. También es común hablar del “Reino de Húluf”, que -siendo también una denominación de carácter geográfico (altiplano de Húluf)- no acaba de hacer honor al territorio comprendido por dicho Reino. “Anaelufayi”, puede ser según el antropólogo Jordi Tomás, un buena forma de llamar al Reino que nos ocupa (Tomás, 2008: 17). Los joola -o diula- son la etnia mayoritaria en Casamance y los joola de Húluf son los que conforman principalmente el Reino de Oussouye (Tomás, a2005: 85).

mapa casamance

Mapa donde podemos ver en la parte sur oeste el pueblo de Oussouye, en la región más amplia de Casamance, al sur de Gambia.

Nos hemos querido fijar en esta zona, principalmente por la vigencia que hoy en día tienen las llamadas instituciones “tradicionales” o “consuetudinarias” (Beck y Foucher, 2009). Esta relevancia se materializa sobre todo y muy especialmente en este caso, en la capacidad de estas instituciones o métodos tradicionales, para operar como mediadoras en las resoluciones de conflictos, como el de Casamance (Beck y Foucher, 2009: 96). De esta manera también combatimos la visión etnográfica y antropológica de época colonial, que defendía que la sociedad joola era una sociedad acéfala, sin estructuras de poder, lo cual pretendía dar prueba de la simpleza social de los pueblos colonizados. En verdad, lo que provocaba tal lectura era la creencia de que al no haber Estado, no podía haber un poder social organizado y efectivo (Labonia, 2010: 2-3).

Estas autoridades tradicionales, si han servido para conducir y consolidar procesos de paz, podemos decir que claramente contribuyen al Desarrollo endógeno se la sociedad joola (Etnodesarrollo). Además, si centramos el zoom de nuestro trabajo en el Reino de Ossouye, deberemos fijarnos también en el llamado Indigenous Knowledge, de éste. Pero antes, veamos a grandes rasgos la historia más reciente de los joola de Casamance y del Reino de Oussouye.

Desde hace ya tiempo, se acude al “particularismo” de Casamance para explicar el origen del desentendimiento y la consumación del relativamente reciente y en parte aun presente conflicto con Senegal. Ese particularismo, no es más que la singularidad histórica del pueblo casamancés, el cual siempre ha mantenido una cierta resistencia a los procesos de “senegalización”, islamización y “wolofización” que desde Dakar se han querido implantar.

Concretamente des del poder central del Estado senegalés, apoyado por el gobierno de la ex metrópoli (Francia) y también des de los núcleos fuertes del Islam sufí de los marabouts, frente a los musulmanes joola, presuntamente menos islamizados que sus colegas del norte (Coulon, 1981).

Los joola establecidos en la Baja Casamance se hicieron fuertes frente a las posibles influencias impositivas, de pueblos más grandes y potentes, como por ejemplo los manding, los ya citados wolof, o en época colonial, los franceses. De hecho, para estos últimos los joola siempre fueron una piedra en el zapato. Hasta tal punto que la administración colonial francesa decidió crear una región especial puesta a cargo del gobernador general del África Occidental francesa, afincado en Saint Louis.

Esa singularidad, es una de las razones que dan los independentistas del Mouvement Forces Démocratiques de Casamance (MFDC), para dar prueba del trato diferencial que ya recibían de los franceses (Beck y Foucher, 2009: 100). Bajo el gobierno del moderado Leopold S. Senghor, los joola de Casamance parece que fueron mejor tratados, pero se trataba de una excepción:

los casamanceses estuvieron bien representados en el Estado senghoriano y se beneficiaron de la aritmética étnica en el Estado no patrimonial y altamente inclusivo del Senegal, como por ejemplo en lo relativo a nombramientos ministeriales. No obstante, los casamanceses se han sentido relativamente desatendidos en comparación con la región capital de Dakar y la cuenca del cacahuete, lo mismo que los habitantes de otras regiones periféricas (Beck, 2008).” (Beck y Foucher, 2009: 101).

arrozales

Arrozales en Casamance

Esta falta de entendimiento, es la que ha ido posibilitando con el paso del tiempo, la consumación de un conflicto armado, tildado de “baja intensidad”, pero no por ello menos doloroso. En 1977, en Cap Skirring, en la costa atlántica, cerca de Oussouye, un grupo empresarial europeo montó un centro vacacional en tierras joola, el Club Med. Para la construcción del pretendido resort, no se pidió ningún tipo de permiso a los verdaderos propietarios de las tierras, los cuales dada la falta de respeto, emprendieron constantes manifestaciones en contra de tal negocio, del cual se aprovechaba todo el mundo, menos los joola (Beck y Foucher, 2009: 103).

Estas protestas, finalmente –lejos de ser escuchadas- fueron brutalmente reprimidas por las fuerzas de seguridad senegalesas, policía y ejército. A partir de este momento, la crispación aumentaría: las protestas se multiplicaron junto con los detenidos, juzgados y encarcelados; el Estado trataba de machacar la insurgencia, provocando así una mayor proliferación del independentismo camanances i del particularismo joola.

Los años 80 fueron los de mayor intensidad en el conflicto, coincidiendo con la también “época caldeada” del resto del continente, o al menos de África Occidental (véanse los conflictos de Sierra Leona y Liberia, especialmente en activo durante esa década). Durante los 90, se empezarían a vislumbrar los primeros procesos de paz. Se buscarían “terceras partes” implicadas en el conflicto armado protagonizado por el MFDC y el estado senegalés, para incluirlas y hacerlas partícipes en los posibles procesos de paz (autoridades tradicionales, Iglesia católica, etc.). En este sentido, el Reino de Ossouye y su naturaleza tradicional, jugarían un papel importante como comentábamos más arriba.

Jordi Tomás, que es uno de los investigadores que más ha trabajado en Ossouye, atribuye un peso muy relevante a la cultura tradicional del reino joola, destacando el papel de los llamados “fetiches” o uciin (Tomás, 2007). Estos no son más que intermediarios entre la divinidad y los humanos. Unos altares o santuarios que ejercen una función vertebradora en la sociedad joola del Reino de Ossouye, por la cual cosa no se pueden dejar de tener en cuenta, ni mucho menos despreciarlos o combatirlos, como anteriormente había sucedido. Tenerlos en cuenta decía por ejemplo,  durante el proceso de diálogo y construcción de la paz con el Estado senegalés o a la hora de cooperar con alguna ONG.

rey

Sibiloumbay Dhiedhou, rey de Oussouye (ésta y la anterior, son fotos hechas por José Naranjo, periodista freelance, residente en Dakar)

Como veníamos apuntando, en el Reino de Oussouye resulta inconcebible hablar de Desarrollo o -en caso de conflicto- procesos de paz, sin tener en cuenta el Indigenous Knowledge, es decir su Tradición. Ésta no es, como ya hemos podido ver a lo largo del trabajo, sinónimo de estancamiento, sino más bien al contrario. La Tradición en Oussouye, como en el resto de África, se adapta a la modernidad que viene impuesta, se entrelaza con las nuevas tendencias políticas y sociales y no suele plantear problemas de incompetencia.

Por el contrario, y hasta hace bien poco, las autoridades de corte más moderno (como el Estado), no lograban encajar en su interior la Tradición de cada pueblo, mostrando rigidez y tratando de deslegitimar los gobiernos locales de corte tradicional. La realidad es que los joola de Casamance y Oussouye, como buena parte de los africanos, viven en la pluralidad, participando de distintos sistemas y compaginando prácticas, pero siempre sin perder su esencia (Tomás, 2007: 325-326).

Hasta aquí llega la serie dedicada a reflexionar sobre los conceptos íntimamente relacionados: Desarrollo>etnodesarrollo, Conocimiento indígena (IK) y Tradición. Todo ello, como se ha podido ver en este post, se ha intentado contextualizar en Oussouye.

Si queréis seguir la serie des del principio éste es el primer post. En total han sido cinco entradas contando ésta.

Volvemos pronto a la carga, con nuevas reflexiones, trabajos o comentarios, de los cuales más de uno puede que siga la línea aquí empezada, sobre todo en cuanto al trabajo en grupo se refiere. Otros como ya avanzamos, puede que traten de cine, música, etc.

Verónica Aparicio (Lanzarote)

Alejandro Villacorta (Tarragona)

Pol Rodríguez-Rubí (Barcelona)

Bibliografia

Bacaicoa, E. 2009. Religiones Tradicionales. Cuadernos. Vol. XXII.

Baum, R.

2004. Crimes of the dream world: french trials of diola witches in colonial Senegal. Boston Universitiy African Studies Center.

1999. Religion, Identity, and Slavery in the CasamanceShrines of the Slave Trade: Diola Religion and Society in Precolonial Senegambia. African Studies Review. Vol. 42. No. 3.

Beck, L. y Foucher, V. 2009. (Re)creando la comunidad. El uso de la autoridad consuetudinaria para resolverel conflicto de Casamance en Senegal. Revista CIDOB d’Afers internacionals 87.

Bosch, A. 1997. La Vía africana. Viejas identidades, nuevos estados. Bellaterra. Barcelona.

Coulon, C. 1981. Le Marabout et Le Prince: Islam et Pouvoir au Sénégal. Paris: Editions A. Pédone.

Diop, M. (ed.) 2002. Le Senegal contemporain. Kharthala.

Foucher, V. 2007. “Tradition africaine” et résolution des conflits. Un exemple sénégalais. De Boeck Université.

Iniesta, F.

2000. Emitai. Estudios de Historia africana. Bellaterra. Barcelona.

(ed.) 2009. El Islam del África Negra. Bellaterra, Barcelona.

Ki-Zerbo. 1978. (reedición, 2011). História del África Negra. Bellaterra. Barcelona.

Labonia, M. 2010. Entorno al concepto de poder: definición colonial y redefinición posmoderna. CIEA7 #16: RECONFIGURAÇÕES POLÍTICAS E ACTORES SOCIAIS, EM ESPAÇOS RURAIS AFRICANOS.

Linares, O. 1992. Power, Prayer and Production: The Jola of Casamance, Senegal

 Mark, P. 1986. The Diola of Senegal. A Cultural, Economic and Religious History of the Basse Casamance since 1500. The Journal of African History, Vol. 27, No. 3. Cambridge.

Nugent, P. 2007. Cyclical History in the Gambia/Casamance borderlands: Refuge, Settlement and Islam from c. 1800 to the present. Journal of African History. Cambridge University Press.  

Tomás, J.

a2005. La identitat étnica entre els joola d’Ossouye. Tesi Doctoral.

b2005. “La parole de paix n’a jamais tort.” La paix et la tradition dans le royaume d’Oussouye (Casamance, Sénégal)

2006. The traditional authorities cross the colonial border […]. Africa Studia. No. 9. Universidade do Porto.

2007. Los “fetiches” joola, la revuelta casamancesa y el Estado senegalés. En: Iniesta (ed.). La frontera ambigua. Tradición y democracia en África. Bellaterra. Barcelona.

2008. ¿Un rey sagrado en el siglo XXI? La realeza joola de Ossouye revisitada. Cadernos de Estudos Africanos.

Casamance, el particularismo inquietante.

Enlaces WEB

http://www.verkami.com/projects/2453-documental-oussouye


[1] Cita extraída de la presentación del proyecto de documental de Ossouye. http://www.verkami.com/projects/2453-documental-oussouye#

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