“Bajo los ojos de Occidente”. Ayer y hoy, feminismos en “dos tercios del mundo”

En esta entrada cuelgo un comentario en la línea de los dos anteriores. Este concretamente es un repaso sobre dos artículos importantes de Chandra Tapalde Mohanty:

-Bajo los ojos de occidente. Academia y discurso colonial (1984)

-De vuelta a ‘Bajo los ojos de occidente’: la solidaridad feminista a través de las luchas anticapitalistas (2003)

Chandra T. Mohanty es actualmente profesora de Estudios de las Mujeres en la Universidad de Syracuse (NY). Nacida en Mumbai (1955), India, estudió en la Universidad de Delhi. Luego se trasladó ya a Estados Unidos, donde estudió e impartió la docencia en distintas universidades hasta día de hoy. Sin duda, lo que la hizo conocida a nivel internacional, fue la publicación del artículo aquí comentado, Under Western Esyes : Feminist Scholarship and Colonial Discourses (1984), donde la recién doctorada Mohanty, cuestionaba las bases y análisis del feminismo occidental y criticaba la concepción de la categoría “Mujeres del Tercer Mundo”.

Tanto el primer texto (1984) como el de 2003, son trabajos complejos y científicos, escritos  bajo un estilo estrictamente académico. Eso puede conllevar una cierta dificultad a la hora de acercarse a ellos, sobre todo al primero, ya que al ser un texto “ochentero”, muestra una complejidad académica -creo yo- típica de la época, pues el de 2003 aunque también resulta muy denso, es más claro.  Así y todo, esa carencia –si se me permite decir- de “cercanía”, se suple si tenemos en cuenta la labor de investigación y reflexión que la autora desarrolla en ambos trabajos. También deberíamos añadir en cuanto a diferencias entre el primer artículo con la revisión de 2003,  los cambios y la evolución sufrida por la autora, tanto en algunos de sus enfoques como en su estilo escribiendo. En el primero, se nota una actitud militante, llena de fuerza y con clara voluntad desafiante; mientras que en el segundo texto el tono es más relajado y reflexivo, quizá también más maduro, aunque igualmente incisivo, crítico y científico.

Del texto de 1984, se desprende un proyecto muy claro: el de realizar una crítica interna a los feminismos hegemónicos de occidente. Un segundo proyecto, sería el de formular intereses y estrategias feministas basadas en la autonomía, geografía, historia y cultura de cada lugar; este segundo objetivo es de alguna manera el que se aborda en el texto de 2003.

Mohanty cuestiona des del primer momento el concepto “mujer del tercer mundo”, como sujeto monolítico usado por el feminismo occidental. Forma parte de esa crítica, el que ella recurra constantemente a la etiqueta “feministas occidentales” para referir-se a las académicas feministas, de lo que nosotros definimos como mundo occidental (occidental, ¿respecto a qué?). Para paliar este alejamiento de posturas, la autora manifiesta la urgente necesidad política de formar alianzas estratégicas transnacionales, que estén por encima de las diferencias de clase social y raza; aunque eso quedará más para otra ocasión (2003).

Según Mohanty, no existe la academia apolítica, es decir, que el feminismo occidental más ortodoxo, al fin y al cabo está incluido en las relaciones de poder imperantes y por lo tanto casa bien con las políticas homogeneizadoras de desarrollo capitalista. En esta línea la autora cita al sociólogo marxista egipcio, Abdel Malek, para mostrar la política inherente a los discursos “culturales” de occidente, de claros anhelos imperialistas.

A medida que avanza el artículo, la autora va perfilando cada vez más su crítica sobre las obras del feminismo occidental que estudian a las “mujeres” de tercer mundo. Estos estudios deben ser entendidos dentro de un contexto de hegemonía global de la academia occidental. Concretamente, Mohanty pone el ojo en la serie editorial de Zed Press sobre las mujeres del tercer mundo, donde por lo que parece, destaca un análisis de fondo puramente etnocéntrico y universalista. Bajo esa visión, se entiende por la categoría “mujeres” un grupo ya constituido, de intereses similares, donde no importa la clase social, la ubicación o la etnia. De esta manera se acaba asumiendo una noción homogénea de la opresión de las mujeres como grupo, lo cual acaba provocando la imagen de una “mujer promedio del tercer mundo”, es decir, comparten “igualdad” en su opresión. Y como esa opresión es generalizada, acaban hablando de las mujeres como grupos sin poder.

Chandra Tapalde Mohanty

Entre algunas de las críticas personalizadas que elabora la autora, cabe destacar la que hace a Fran Hosken por su visión de la mujer totalmente sometida a la violencia del hombre; a María Curtrufelli, que sitúa a las mujeres del tercer mundo como víctimas del proceso colonial; Juliette Minces, analiza el sistema familiar árabe y lo presenta como la causa de la marginación de la mujer, y en consecuencia de su consideración como víctima; Beverley Lindsay destaca el proceso de desarrollo económico, como lo que convierte en víctimas a las mujeres; y finalmente Patricia Jeffery, que enfoca como problema principal de subordinación de las mujeres a el código Islámico.

Mohanty da la palabra a Valerie Amos y Prathiba Parmar, para exponer su punto de vista en cuanto a los análisis hasta ahora expuestos:

“Las teorías feministas que examinan nuestras prácticas culturales como ‘residuos feudales’ o que nos etiquetan como ‘tradicionales’, también nos representan como mujeres políticamente inmaduras que necesitan ser educadas y formadas en el carácter distintivo del feminismo occidental. Estas teorías deben impugnarse continuamente…”. (1984,7)

Parece ser que Mohanty captó de primeras el mensaje de Amos y Parmar, pues su lucha/crítica en contra de tales posturas, es del todo ejemplar, pese a que con el tiempo pueda ser debatida, modificada o incluso superada. Esa lectura de “las mujeres del tercer mundo”, provoca que se las considere –además que de forma homogénea- como víctimas arquetípicas, lo que lleva al fin y al cabo a pensar en ellas como “objetos que se defienden”.

En el apartado “mujeres y el proceso de desarrollo”, se reflexiona acerca de la producción de autoras como Perdita Huston (1979) y Ester Boserup (1970), las cuales asumen que “desarrollo” es un sinónimo de de desarrollo/progreso económico. Siguiendo esta línea, Huston da por entendido que todas las mujeres del tercer mundo tienen las mismas necesidades y problemáticas, y que por lo tanto sus intereses y metas, deben ser también similares. Huston en su trabajo destacaba que las mujeres del tercer mundo dan una especial importancia a la familia, la dignidad y el servicio a los demás, y Mohanty le plantea: “¿Considera Huston estos valores, como inusuales en las mujeres de occidente? La acidez en este caso es evidente, igual que la respuesta.

El asumir la categoría “mujer” como elemento de análisis estable, implica usar un concepto a-histórico y universal, fundado en la noción generalizada de la subordinación de la mujer. Eso, junto con el tipo de análisis (en general) criticado por Mohanty, no hace más que reafirmar la división cada vez más acentuada entre hombres y mujeres.

Como ejemplo “positivo” y contrario hasta lo ahora expuesto, la autora cita a la alemana Marie Mies y su estudio ejemplar sobre las tejedoras de Narsapur, en India (1982). Esta autora defiende que la categoría mujer se construye en una variedad de contextos políticos que frecuentemente existen de forma simultánea y yuxtapuesta. También se consolida a través de estructuras familiares, judiciales, etc. y no al revés, es decir, desde fuera de estas estructuras o sometidas a ellas, como si ya antes pudiéramos hablar de mujer como categoría definida.

De hecho “las mujeres” y el “oriente” como convenciones –tal como Mohanty concluye en su primer artículo- se definen des de occidente como “otros” o periféricos.

“El Hombre/Humanismo (occidental se entiende), se representa a sí mismo como el centro, cuando no es el centro el que determina la periferia, sinó la periferia la que en su cualidad limitadora, determina el centro”. (1984)

En De vuelta a “Bajo los ojos de occidente” (2003), la autora de alguna manera se reencuentra con sus postulados de hace dieciséis años. Muchas veces los reafirma, otras los modifica, pero siempre sin mostrar grandes cambios (sí evoluciones) respecto a su manera de entender el género y el desarrollo. En su primer texto (1984) Mohanty buscaba señalar el trabajo feminista transcultural poniendo atención a las micropolíticas de contexto, así como a las luchas de mujeres de distintas realidades, en conexión con la macropolítica de los sistemas y procesos políticos y económicos globales. Quería buscar un reconocimiento y una definición del tercer mundo no solo a través de la opresión, sino también mostrando sus complejidades históricas y sus resistencias en caso de opresión.

Para confirmar esa visión solidaria feminista transnacional, la autora cita a Sylvia Walby (2000), la cual le da aun más importancia a la necesidad de un marco compartido entre feministas occidentales, postcolonialistas y del tercer mundo. En este sentido, cabe aprovechar la capacidad de lo particular para desvelar lo universal, y así cuanto antes contribuir a la construcción de una solidaridad feminista no-colonizadora e internacional.

En este trabajo se hace un paso adelante en cuanto a la mutación y utilización de algunos conceptos como “occidente” o “tercer mundo”. En alternativa al primero, se propone el juego entre las delimitaciones “Norte/Sur”, mientras que el segundo queda definido de mejor manera como “Un tercio/ Dos tercios”. Ya que el lenguaje es impreciso –tal i como destaca Mohanty- vale la pena no institucionalizarlo, no convertirlo en estático, sino replantearlo y adecuarlo a las circunstancias cuando sea necesario, para así no perpetuar determinaciones no demasiado acertadas.

Para mí, uno de los descubrimientos más interesantes de este texto, es el de la ecofeminista india Vandana Shiva, de la generación de Mohanty. Esta física, feminista y ecologista, se ha dedicado a denunciar la definición de la ciencia occidental como único sistema normativo, y la dependencia de los valores capitalistas en la propiedad privada. También ha luchado por la privatización de los conocimientos indígenas y por crear un espacio/movimiento sin fronteras para tratar las injusticias del capitalismo global.

Vandana Shiva (1952), es física, filosofa y escritora.

Para ello Mohanty propone el desarrollo de pedagogías antiglobalizadoras, que aporten conocimiento para intentar cubrir la distancia que aun existe hoy entre lo “local” y lo “global”, en los estudios sobre las mujeres. El modelo de solidaridad feminista o de estudios comparativos feministas, es el que mejor entiende y expone como lo local y lo global no se definen en términos de territorio, sino que existen simultáneamente y se construyen mutuamente.

En definitiva, Mohanty en su trabajo de vuelta a “Under West eyes”, trata de articular una crítica del capitalismo global, denunciando la normalización de sus valores masculinistas y racistas. El tomar conciencia de ello, según la autora, ya es una prueba de que una cierta practica feminista transnacional se está desarrollando, pues que como Mohanty destaca, el capitalismo global destruye posibilidades pero también ofrece otras nuevas.

Bibliografia

Descolonizando el feminismo: Teorías y prácticas desde los Márgenes. Liliana Suárez Navaz y Aída Hernández (editoras). Ed. Cátedra, Mardrid, 2008.

Third World Women and Politics of Feminism. Edited by Mohanty, Ch. T., Russo, A., Torres, L. Indiana University Press, 1991.

-Kayaní, A y Zein, M. La mujer en los países musulmanes. Ediciones Flor del Viento. (original: 2002, última edición: 2010).

-Shiva, Vandana. Abrazar la vida. Mujer, ecología y desarrollo. (Traducción: Ana Elena Guyer y Beatriz Sosa Martínez) Ed. Horas y Horas. Madrid, 1995. (original: 1988)

-Shiva, Vandana. Biopiratería. El saqueo de la naturaleza y del conocimiento. Ed. Icaria Atrazyt. (Traducción: Isabel Bermejo). Barcelona, 2001. (original: 1997)

-Under Western Esyes : Feminist Scholarship and Colonial Discourses. Chandra Talpade Mohanty. Boundary 2, 12 no. 3/13, no.1 (primavera / otoño 1984), y reimpreso en Feminist Review, no. 30 (otoño 1988).

-“Under Western Eyes” Revisited: Feminist Solidarity through Anticapitalist Struggles. Chandra Talpade Mohanty. Signs: Journal of Women in Culture and Society 2003, vol. 28, No. 2, pp. 499-535.

Enlaces web

-Versión electrónica (PDF) del libro mencionado en la bibliografía: Descolonizando el feminismo. Dónde se encuentran los dos textos de Chandra T. Mohanty (traducidos).http://webs.uvigo.es/pmayobre/textos/varios/descolonizando.pdf

– Versión electrónica (PDF) del artículo de Chandra Talpade Mohanty Under western eyes: Feminist Scolarship and Colonial Discourses (1984).  http://blog.lib.umn.edu/raim0007/RaeSpot/under%20wstrn%20eyes.pdf

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